jueves, 5 de marzo de 2015

¡¡¡Bienvenidos a HISTORIA en 2º año de Liceo!!!

¡¡¡Bienvenidos a HISTORIA en 2º año de Liceo!!!

Este año, tenemos varios desafíos por delante... 
Se trata de un año más en las etapas de tu crecimiento como persona y estudiante... Para ello, desde Historia, te propondré al igual que hiciste el año pasado, realizar un viaje en el tiempo. 
Encontrarás familiaridad en los tiempos que estaremos visitando. Te parecerá que ya has estado en aquellas Épocas... pues en distintos momentos de tu vida habrás hecho referencia a los hechos que intentaremos reconocer.
Pero este año, no viajará un niño o una niña a través de su libro de cuentos de caballeros y princesas, o de leyendas indígenas... Tampoco será aquel niño o aquella niña que intentaba memorizar la lección de Historia del día, o que elaboraba una "Redacción" para la Fecha Patria...
Este año, el que emprenderá el viaje es un o una adolescente. Con sus nuevos intereses (bastante lejos de la Historia), sus interrogantes al mundo, sus críticas a lo establecido. 
Entonces, a eso te invitaré... a viajar a lugares y tiempos que conociste en algún momento. Para ello, te desafiaré a realizar nuevas preguntas a ese pasado, a que a partir de tus críticas investiguemos nuevas respuestas. Por eso, no estaremos necesitando pasaportes ni máquinas del tiempo... 
Necesitamos contar con tu disposición a trabajar, a pensar, a imaginar...
Por mi parte, no soy ninguna "científica revolucionaria" que ha inventado algún artefacto que te permita hacer el viaje... solo puedo ofrecerte mi entusiasmo por trabajar contigo, mi disposición a buscar todas las herramientas que estén a mi alcance para desafiarte a crecer y aprender, y las formas para que te sea más comprensible lo que vamos realizando (no olvides hacérmelo saber cuando esto no esté sucediendo)...
Este espacio, al igual que el Libro de Historia, será un compañero del viaje que estará transitando en paralelo a los momentos que nos veamos en clase (cuya bitácora será tu cuaderno).
¿Estás lista?
¿Estás listo?... 
¡Allá vamos!...

miércoles, 4 de marzo de 2015

Texto: Revisión de la situación de las grandes Civilizaciones en el mundo al finalizar la Edad Media...

Universos cerrados: las grandes civilizaciones a mediados del siglo XV
(fuente: “Historia II. La Época Moderna en Europa y América”, de R. Geymonat y otros; adaptación de Prof. C. Llanes)


A fines de la Edad Media la población del mundo estuvo distribuida en forma despareja. El 70% de los seres humanos que se agrupaba en civilizaciones aisladas, habitaba solamente un 7% de las tierras. Entre el territorio europeo y el chino concentraban alrededor del 45% de la población mundial. 
Cada uno de esos "mundos" compuestos por civilizaciones aisladas estaba cercado por barreras naturales que contribuían a aumentar el aislamiento: áreas desérticas, mares y océanos casi inaccesibles, montañas intransitables, selvas vírgenes. 
Algunas civilizaciones, como el Islam y la de Europa Occidental, mantuvieron estrechos contactos y estuvieron muy vinculadas entre sí. Otros pueblos, como el de China, India o los reinos del África Sudsahariana, aunque estuvieron relacionadas por medio del comercio con civilizaciones mediterráneas, no perdieron su carácter de "mundos cerrados". 
Por su parte, las civilizaciones americanas no solo estaban completamente incomunicadas con las que habitaban otros continentes, sino que incluso algunas no se conocían entre sí.

En el espacio de la India
La civilización India (también llamada hindú) se desarrolló en dos grandes zonas: una al norte a orillas de los ríos Indo y Ganges, abierta a las constantes invasiones e intercambios, y otra en el centro, en la meseta del Dekán, más aislada, donde la tradición cultural hindú se mantuvo inalterable. Esta diversidad geográfica y cultural contribuyó a que la península nunca fuera dominada en su totalidad por un mismo imperio. Asimismo, la variedad de suelos y clima, le permitirá desarrollar una variedad de productos extraños y muy deseados en otras regiones como las famosas “especias” (pimientas, canela, jengibre, nuez moscada, clavo). De los aportes más importantes de estos pueblos fue el surgimiento de la religión Hindú, donde llega a desarrollarse en coexistencia pacífica cuando más tarde surge el Budismo. Se escribieron tratados sobre una multiplicidad de materias que van desde la gramática, las matemáticas, astronomía y medicina.
Más tarde se dará una lenta penetración islámica. A principios del siglo XVI, mongoles islamizados invadieron India, y crearon el Imperio del Gran Mogol, en el norte.

Los reinos de África Sudsahariana
Se considera África Sudsahariana el territorio ubicado al sur del desierto del Sahara. En esa zona se desarrollaron diversos pueblos, destacándose aquellos que combinaron la agricultura con la ganadería y las que se conectaron con el exterior. Estos factores permitieron un intenso crecimiento urbano. Los centros culturales más importantes florecieron en la costa sudoriental, la zona del río Níger y la zona del río Congo. Recogían sus conocimientos de Astronomía en escritos que guardaban y atesoraron en bibliotecas como la de Tombuctú. 
La región que limita con los bordes del desierto fue escenario de un intercambio permanente con el norte de África, pues allí existía la fuente de aprovisionamiento de oro más abundante antes del descubrimiento de América: el Sudán. 

El espacio Chino y Japonés
China (llamada por los europeos Catay), era un mundo densamente poblado, recostado sobre el mar y organizado en torno a la cuenca de dos grandes ríos: Yang-tse-Kiang (río Azul) y Hoang-Ho (río Amarillo). Su influencia se extendió por el territorio del sureste asiático, tanto cultural como política, alcanzando la zona de la isla de Japón (llamada por los europeos Cipango). En el continente, se desarrolló una verdadera civilización del arroz. Conquistada por los mongoles en el siglo XIII, se estableció la comunicación con el mundo Mediterráneo. Atravesando una ruta que partiendo de Pekín y atravesando los desiertos de China y Turkestán, el mar Caspio y el mar Negro, traían seda cruda hasta las factorías pertenecientes a comerciantes venecianos y genoveses, y así ingresaban al Mediterráneo y a Europa. Era la llamada ruta Mongola o ruta de la Seda. Cuando caigan los mongoles y asuma el poder la dinastía Ming (desde el siglo XIV al XVII), ese contacto con el exterior se va a cortar: privilegió la ocupación del interior del territorio y el control de Indochina, Manchuria y Mongolia. Para afirmar estas conquistas se construyó la Gran Muralla.
Sobre las creencias religiosas tradicionales penetró y se difundió intensamente el budismo, proveniente de la India. Desarrollaron las artes (pintura, literatura, música, arquitectura) y el conocimiento (química por ejemplo, inventando la pólvora y las tinturas).

El espacio Islámico
La civilización islámica se desarrolló en una geografía física caracterizada por la presencia dominante del desierto. El Islam se extendió entre los pueblos árabes y puso en comunicación dos grandes áreas de navegación (el Mediterráneo y el Índico) con los tres continentes más poblados en aquel momento (Europa, Asia y África). El Islam fue, entonces, un mundo intermedio atravesado por las rutas comerciales, marítimas y terrestres, que otorgaban vida y riqueza a sus populosas ciudades. Eran quienes con sus caravanas de camellos atravesaban los desiertos con los productos de Oriente a Occidente. O con sus naves surcaban bordeaban las costas del Índico y el Mar Rojo hasta llegar al Mediterráneo. Al realizar estas actividades, desarrollaron el conocimiento de la Matemática y la Astronomía entre otros, y rescataron los conocimientos de los antiguos griegos y de las civilizaciones con las que mantenían contacto.
En 1453, los Turcos Otomanos (pueblos nómades que adoptaron la fe islámica) conquistaron Constantinopla (también llamada Bizancio) e instalaron allí su capital, a la que llamaron Estambul, transformándose en el nuevo eje de un Islam constituido por más de veinte millones de personas. Si bien permitieron continuar con el comercio que se realizaba con Occidente, cobraban altos impuestos.

Civilizaciones Americanas
Continente aislado desde la etapa de su poblamiento inicial, América se mantuvo prácticamente incomunicada con el resto del mundo. La población que se asentaba en civilizaciones se concentraba mayormente, en dos regiones: en el sur de América del Norte y el istmo de América Central, donde se desarrollaron las civilizaciones maya y azteca; y en la zona andina, donde floreció la civilización incaica. Estas áreas, las más pobladas y urbanizadas del continente, se organizaron sobre la base de una agricultura intensiva del maíz y otros productos originarios de este continente, que dio lugar a la implantación de eficaces y novedosos métodos de irrigación. Tenían diversos sistemas de intercambio interior, pero el comercio exterior no fue una actividad destacada. Estas poblaciones, acosadas por los límites que la geografía les impuso, encontraron respuestas aptas y tecnologías propias para subsistir en zonas de altura (construcción de terrazas, caminos, puentes colgantes), en la selva (quemando zonas para el cultivo y usando ese material orgánico como abono), o rodeadas por y desiertos (aprovechando los lagos para construir islas artificiales donde vivir y cultivar, creando sistemas de acueductos). La comunicación se mantuvo solamente entre los grupos cercanos. Algunas de estas civilizaciones conquistaron otros pueblos conformando imperios (Aztecas e Incas), mientras otras se organizaron como ciudades estado independientes (Mayas).

La Europa Cristiana
Europa Bizantina
En el año 395 el emperador Teodosio, con la intención de salvar el Imperio romano de la crisis, lo dividió en dos partes: Imperio romano de Occidente e Imperio romano de Oriente. Cada una de ellas fue entregada a sus hijos Honorio (Occidente) y Arcadio (Oriente). En el año 476 cuando los "bárbaros" invadieron el Imperio Romano de Occidente, se considera que comienza la Edad Media europea. 
Al territorio del Imperio Romano de Oriente se le llamó Imperio Bizantino, tomando el nombre de su capital Bizancio, ciudad que a partir del gobierno de Constantino, toma el nombre de Constantinopla. En el Imperio Bizantino la religión Cristiana tenía un lugar central (las principales manifestaciones del Arte eran dedicadas a ella: construcción de Iglesias, decoración con mosaicos), y el Emperador recibía de Dios la autoridad para gobernar. Pero su poder va decayendo y van teniendo que contratar mercenarios para mantener la fuerza de sus ejércitos. Con su expansión, los musulmanes se van apoderando de los territorios bizantinos de Egipto, Siria y Palestina. Más tarde, un pueblo proveniente de Asia, los turcos otomanos, conquistaron los dominios bizantinos en Asia Menor, hasta que en el año 1453 entraron en Constantinopla. A partir de ese momento, las iglesias fueron convertidas en mezquitas y Constantinopla cambió su nombre por el de Estambul.
En Constantinopla se entrecruzaban las rutas comerciales de Oriente y Occidente. Los comerciantes bizantinos vendían en el exterior del Imperio telas, vino y productos elaborados. A los territorios del Imperio llegaban pieles, marfil, mirra, esclavos y, a través de Persia, artículos de lujo (especias, piedras preciosas y perfumes) procedentes de China e India.
Europa Occidental
Durante el siglo XIII Europa inició una recuperación demográfica. La ocupación progresiva de zonas que los rodeaban y tierras que no se utilizaban hasta el momento para la producción, una alimentación que incorpora proteínas animales (a través de la ganadería) y una mayor disponibilidad de energía para el trabajo (desarrollando las tareas manuales y las innovaciones técnicas). Comparativamente con otros continentes o culturas, Europa tenía una alta densidad de población: cerca de 40 millones de habitantes, y en un territorio era mucho más reducido que el de las otras civilizaciones. Permaneció dividida en numerosos territorios (feudos), solo se mantuvo en contacto por dos elementos: una homogeneidad cultural (tradición religiosa común: el Cristianismo) y los circuitos comerciales que relacionarán ciudades del sur (sobre todo Florencia, Génova y Venecia en el Mediterráneo) y el norte (regiones alemanas y de países bajos). El comercio exterior comunicaba las ciudades europeas con los mercados orientales de productos de lujo (sedas, metales preciosos, especias). Rodeados por mares y océanos, con costas muy pobladas, los europeos desarrollaron una rica tradición marinera y mercantil, que resultó decisiva para su futuro. Este crecimiento, se va a cortar en el siglo XIV con una gran crisis (pestes, mortandad), que van a superar en el siglo XV, cuando Europa, tomando elementos de otras civilizaciones, va a lograr condiciones para expandirse y estará dispuesta a hacerlo.

martes, 3 de marzo de 2015

domingo, 1 de marzo de 2015

Aporte: Video de la organización europea en la Edad Media

Para repasar la situación europea durante la Edad Media, puedes acceder a este video en el que se muestra la organización feudal (capítulo llamado "El Imperio Carolingio" de la Editorial Sol90) siguiendo el siguiente enlace: http://www.youtube.com/watch?v=4GgNif8OveE


   
también puedes practicar un poco, y jugar en esta página:

Iglesia: poder y cultura en la Edad Media

Texto e imagen: La Edad Media en Europa Occidental (los feudos y las ciudades)













Tomado de los fascículos:  "Caballeros y castillos" y "Cruzados, Aztecas y Samurais". Editorial Plesa

miércoles, 14 de mayo de 2014

Aportes: Videos sobre las civilizaciones americanas

Los Incas
Puedes repasar varios aspectos de esta civilización y de la derrota de su Imperio en manos de los españoles a través de los videos que puedes ver en esta página (sobre todo en el capítulo llamado "El Imperio Inca" de la Editorial Sol90)

http://www.youtube.com/watch?v=286geO2Crdk&list=PLLfbhjC6vryaqU0SjG1RbrVoiU0lFX0EZ&index=2