miércoles, 10 de septiembre de 2014

Texto: “Pradera”, la riqueza ganadera de la Banda Oriental (siglo XVII)



“Pradera”: la riqueza ganadera de la Banda Oriental

La zona colonizada en esta región se extendía a lo largo de los ríos Paraná y Paraguay. Fuera de eso el territorio permanecía en dominio del indígena. En particular, la ribera este del río Uruguay, había sido ignorada por las expediciones.
Sin embargo Hernando Arias de Saavedra -conocido como Hernandarias- (hijo de un soldado español pero nacido en América) que fue el primer gobernador criollo (hijo de españoles nacidos en América) del Río de la Plata, mostró su preocupación por notificar al rey las posibilidades de la pradera oriental luego de observar la riqueza de sus pasturas, los arroyos, ríos y los bosques que la hacen apta para la explotación ganadera. Entre 1611 y 1617 introdujo unos pocos cientos de vacunos y caballares, que se esparcieron y multiplicaron rápidamente al sur del río Negro, hasta la costa atlántica.

Más allá de otorgarle a Hernandarias el mérito de la introducción de la ganadería en la Banda Oriental, es altamente probable que con anterioridad hubieran ingresado por la acción de los indígenas o los "bandeirantes" (grupos de origen portugués que ingresan a territorios coloniales españoles para apoderarse de territorios,recursos y personas para ser utilizadas como esclavos); o que se escaparan de las estancias Misioneras (también llamadas reducciones jesuitas guaraníes, fueron los pueblos misioneros fundados por la Compañía de Jesús entre los guaraníes y pueblos afines, que tenían como fin evangelizar a los nativos de la actual provincia argentina de Misiones, el norte de Corrientes y actuales en el Paraguay y sur de Brasil: ver mapa)
De cualquier forma es cierto, como se ha dicho tantas veces, que en la Banda Oriental el ganado precedió al colonizador europeo.
Los nativos adoptaron prontamente el caballo y se convirtieron en excelentes jinetes, haciendo de los vacunos presa de su cacería de las que extraían abundante carne y cueros para sus tolderías y útiles. 
Al indígena le siguió el criollo o mestizo (descendiente de población de distintos orígenes étnicos). Poco después de la introducción de las primeras reses, hombres de Santa Fe y Buenos Aires comenzaron a organizar expediciones de cacería en la Banda Oriental, al sur del Río Negro, para repoblar sus campos arreando (los arrieros) ganado en pie o para llevarse cueros y sebos dejando la carnaza a los perros salvajes. Estos "accioneros" (personas que, habiendo sacado los permisos correspondientes, estaban habilitados para realizar las expediciones de vaquerías; en general, eran quienes las financiaban solamente y se quedaban con las ganancias de la comercialización del producto obtenido), "faeneros" (eran los encargados de llevar adelante las tareas de la vaquería) y "corambreros" (eran los especialistas en la obtención y tratamiento del cuero) del otro lado del río incorporan a estas "vaquerías" (cacerías de ganado cimarrón o que se ha vuelto salvaje) a indios y hombres sueltos, en partidas que encerraban a los animales en las rinconadas de los abundantes ríos y arroyos, a las que llamaban “Vaquerías” (espacio geográfico donde naturalmente se concentraba el ganado cimarrón). Las dos Vaquerías más importantes serán la de Pinares y la del Mar.

Por lo tanto el término vaquería tiene dos acepciones: una se refiere al hábitat natural del ganado, verdadero depósito de ganado cimarrón (que abandona su condición de doméstico y se ha vuelto salvaje), en una enorme extensión de terreno; otra, es la forma de explotación de este ganado cimarrón.
Las primeras vaquerías se hicieron para abastecer a Buenos Aires. El objetivo primordial de la vaquería era obtener cueros; también se aprovechaba la grasa y el sebo de la res. A veces, se utilizaba la carne salándola (charque o tasajo) o secándola a la intemperie cortada en finas tiras (cecina).
El cuero se obtenía desjarretando ganado con una cuchilla de acero en forma de "medialuna” con la que se le cortaban los tendones de las patas traseras; al caer el animal se le mataba, se extraía el cuero que se colocaba sobre estacas, bien estirado, para que se secara.
Para realizar una vaquería era necesario trasladarse a donde estaba el ganado, juntarlo, arrearlo, conduciéndolo a las rinconadas (lugares naturales formadas por ríos y arroyos) y allí se producía la matanza. Por todo esto, era necesario invertir fuertes sumas de dinero para  sacar los permisos en el Cabildo correspondiente, contratar al personal (faeneros, arrieros y especialistas como los corambreros), los caballos, las carretas, armas y municiones, y proveerlos de yerba y tabaco. Por ejemplo, "para arrear 50 mil cabezas de ganado a Santa Fe se necesitaban 150 peones prácticos (experimentados), 1600 caballos, 10 canoas y 30 peones naturales de Santa Fe, por ser únicamente los que son a propósito para los pasos de los ríos; 30 tercios de yerba,6 de tabaco y aguardiente...." una expedición de este tipo duraba aproximadamente 8 meses de trabajo sin pausa.
Muchos lugares de nuestro territorio llevan el nombre de estos faeneros, como ser Rocha, Pando, Garzón, Illescas, Maciel. Uno de los más famosos faeneros fue Márquez que tenía una estancia en el Arroyo de las Vacas donde hacía la faena y el embarque hasta las bocas del Riachuelo en Buenos Aires, siendo éste el origen del nombre de este arroyo, como el de La Agraciada, que tal vez proviene de una grasería.
Como decíamos, la faena y el arreo también fueron realizados por hombres venidos del Brasil, los bandeirantes, quienes ayudados por indios reunían ganado y lo llevaban por tierra hasta Minas Gerais para abastecer los hombres que trabajaban en las minas.
Piratas ingleses, franceses y holandeses también acercaron sus naves a las costas del Río de la Plata y compraron cueros ilegalmente, pues violaban el monopolio español, practicando el contrabando.
Esta forma de explotación del ganado trajo como consecuencia, un poblamiento de la campaña espontáneo y desordenado.
En esta región de llanuras donde pastaba el ganado cimarrón, en las que apenas se divisaban algunos rancheríos, donde hombres y animales eran por igual errantes, fue el ambiente en el cual surge el gaucho.

La introducción de la ganadería modificó la fauna y la flora, así como las costumbres de los indígenas que incorporaron la carne a su alimentación, el cuero para sus útiles y el caballo para sus movimientos.

La matanza que se efectuaba en la vaquería era indiscriminada; era una economía "depredadora" porque no se tenía en cuenta la edad ni el sexo de los animales, ni se respetaban las crías. Este tipo de explotación fue perjudicial porque amenazaba con hacer desaparecer esta riqueza.
Como consecuencia de la gran abundancia de carne que quedaba abandonada al hacerse las cuereadas, los perros que seguían a los faeneros se multiplicaron haciéndose salvajes y transformándose e implacables enemigos de los terneros y del hombre" Los documentos de época expresan que destruían dos tercios de las crías y grandes jaurías atacaban al ganado adulto cuando estaban hambrientos. Esto fue una de las causas por las que no prosperó la cría de ovinos que introdujeron los portugueses, a fines del siglo XVII.
Material elaborado en base a  textos extraídos de  Kalipedia.uy  de Editorial Santillana y el texto "Europa, América y Uruguay entre los siglos XVI y XIX" de Sara Abadie y otras. Editorial Monteverde 

Texto: Actividades económicas en la campaña de la Banda Oriental en el siglo XVIII (estancias, saladeros, pulperías)

LA CAMPAÑA

A partir de la época colonial estas tierras serán llamadas Banda Oriental. Con la fundación de Montevideo, se iniciaron los repartos de tierras para propietarios habitantes de este territorio; se desarrolló la explotación del ganado (no solo de manera extractiva como era hasta ese momento); se inició y fue aumentando el comercio de Montevideo y se fundaron nuevas poblaciones.
La actividad económica más importante de la campaña oriental fue la ganadería. Proporcionó la alimentación preferida de la población y fue la única fuente de productos exportables: cuero, charque y sebo.
El cuero tuvo variadas aplicaciones en las necesidades cotidianas del trabajo y de la vida del hombre de campo. Lo utilizaron en sus viviendas para techos y puertas, en los catres, para cubrir las carretas, odres (ver vocabulario), variados tipos de riendas y lazos, en los aperos y en toda clase de cordajes. Lo utilizaron para confeccionar boleadoras, estribos y hasta en las embarcaciones con que cruzaban los ríos, llamadas “pelotas”. Por esta razón se llamó "la edad del cuero”. La ganadería determinó la forma de vida de los pobladores de la campaña y de la tenencia de la tierra.
El ganado lanar no era muy requerido porque su carne no gustaba y la lana se usaba poco. La cría de ganado caballar se haeía solamente para proveer los animales necesarios para las faenas del campo.

¿Cómo se obtenía la tierra?
Los pobladores accedían a la propiedad de la tierra a través de diferentes maneras:
        Por reparto. Los primeros pobladores de Montevideo recibieron una "suerte de estancia" que tenía media legua de frente por legua y media de fondo (2700 cuadras que corresponden a 1875 há). En lo posible debían tener aguadas. En esta extensión de tierras se podían criar 900 vacunos y comercializar 90 cueros por año. Según las autoridades de la época era la unidad mínima imprescindible para mantener una familia que se dedicase a la explotación ganadera.
        Por merced. Las tierras se podían obtener también por merced de la Corona. Es decir, regalos o donaciones que hacía el Rey por servicios prestados. Generalmente eran grandes extensiones muy bien ubicadas, siendo el origen de los primeros latifundios. La zona norte del río Negro, donde la inseguridad por los ataques indígenas y portugueses era mayor y se encontraba alejada del puerto no fue tan requerida y los latifundios fueron aún mayores. Muchas veces las autoridades entregaron enormes extensiones de tierra sobre las fronteras para detener el avance portugués. Pero no se lograron los objetivos, que eran poblar y defender esas zonas.
        Por compra. Quienes deseaban comprar tierras, debían realizar una serie de trámites largos, que podían extenderse de dos a ocho años y eran muy costosos. Sólo el trabajo del escribano valía una suma muy elevada para la época. Los únicos que podían acceder a los títulos de propiedad, eran los que poseían mucho dinero.
Pero la mayoría de la población rural ocupaba las tierras sin hacer los trámites y por ello se les denomina "ocupantes sin título”. Esto va a dar lugar, posteriormente, a graves conflictos con las autoridades.

El español Francisco de Alzáibar era un fuerte armador de barcos. Condujo personalmente a Montevideo a las primeras familias desde las Islas Canarias en 1726 y 1729.Por estos servicios y por haber ayudado a construir la primera iglesia recibió las famosas rinconadas hacia 1732,(zona de confluencia de dos ríos) entre los ríos Santa Lucía, San José, Luis Pereira y Río de la Plata. En la Barra del Santa Lucía, tenía sus barracas y el embarcadero de cueros para España. Según el padre Larrañaga, estas estancias "tenían tantas tierras que muchas provincias y aún repúblicas de Europa no tenían tanta extensión”.


LOS TIPOS DE ESTANCIA

La estancia colonial
En la campaña oriental del siglo XVIII, coexistieron diversos tipos de estancias, diferentes entre sí por su extensión y por el tipo de explotación que se realizaba en ellas.

a. La estancia "vaquería", de propietario ausentista o "cimarrona"
Durante la época colonial, el medio rural estuvo dominado por la estancia cimarrona. Eran grandes latifundios de propietarios ausentistas y fueron la forma menos productiva de tenencia de la tierra. No eran establecimientos organizados para la cría y explotación del ganado, pues no se construían rancho ni corrales y no se amansaba el ganado. El dueño, que vivía en Montevideo, era a la vez comerciante, barraquero y saladerista; contrataba durante los meses de setiembre y octubre una partida de changadores, un capataz y algún indio baqueano para faenar el ganado que se hubiera amontonado en las rinconadas de su propiedad. Su único objetivo era obtener los cueros que luego vendería a España o a Inglaterra por la vía del contrabando. Tampoco tenían apuro en vender, así que esperaban el momento oportuno para hacerlo. No contribuyeron al poblamiento de la campaña ni aumentaron la riqueza ganadera.
Se practicaba una explotación extensiva: el ganado se dejaba suelto, se criaba cimarrón y había pocas cabezas por hectárea. Sólo interesaba el cuero; más tarde la carne fue utilizada por los saladeros.
acuarela de Carlos E. Pellegrini, 1830

b. La estancia habitada o "de rodeo" o "civilizadora"
También hubo quienes, desafiando los peligros de la campaña, se instalaron contribuyendo de diferentes maneras al desarrollo de la ganadería y al poblamiento del medio rural. Pero fueron los menos y generalmente ubicados al sur del río Negro.
Una estancia era considerada grande cuando tenía más de 10 mil cabezas de ganado y en ella trabajaban un capataz y 10 peones. Allí, el ganado se sujetaba a rodeo, se marcaba y luego se castraba. Se producía para el saladero y el abasto de Montevideo. 
El casco de la estancia (ver vocabulario) era de gran solidez; la casa estaba hecha de ladrillo, cal y piedra, con techo de azotea. Muchas veces se le construían almenas que recuerdan las defensas de los castillos medievales. Algunas estancias tenían su propia capilla y cementerio. También había estancias medianas y las "suertes de estancia" que eran, en comparación con las demás, pequeñas.
Sus propietarios, familiares y trabajadores afrontaron los peligros que significaban los ataques de los indígenas, los perros cimarrones, los felinos, las serpientes, así como las incursiones de los portugueses.
Allí, con la ayuda de peones, construyeron corrales y pequeñas viviendas, engordaron y marcaron sus ganados.

Estos establecimientos constituyeron unidades socio-económica relativamente autosuficientes, puesto que sus habitantes producían todo lo necesario para cubrir sus necesidades: carne, cueros, leche, madera, lana.
El estanciero con escasos recursos debía pagar altos impuestos, y sufría la explotación de comerciantes y barraqueros que compraban sus productos al precio que ellos querían. Por esto se vieron obligados a practicar el contrabando con los portugueses a quienes les vendían a mejor precio.
Los Jesuitas tenían importantes estancias en la jurisdicción de Montevideo y Buenos Aires, porque procuraban una salida directa de sus productos por el Río de la Plata. Además con las caleras (ver vocabulario) de la estancia Belén (posteriormente “Calera de las Huérfanas”) y la estancia de la Virgen de los Desamparados (en el departamento actual de Florida) contribuían a asegurar la industria de la construcción en Buenos Aires.
Como las autoridades españolas residían en la ciudad y había escasa vigilancia en la campaña, las estancias tenían su propia defensa constituida por peones, agregados y puesteros (ver vocabulario) dirigidos por el estanciero, transformándose en lugares de refugio para los pobladores de la zona.
Estas estancias, junto con las escasas pulperías y capillas, constituyeron los centros de socialización del medio rural.
La agricultura tuvo escaso desarrollo y se practicó en las chacras del Miguelete (Prado y Paso Molino). Se cultivaba fundamentalmente trigo, maíz, hortalizas y frutales.


Vocabulario

Odres: Cuero, que, cosido y pegado por todas partes menos por la correspondiente al cuello del animal, sirve para contener líquidos.   

Casco de estancia: lugar donde se encuentran la casa, los galpones y los corrales.

Agregados: personas, familiares o no, que vivían junto a los dueños de las estancias y eran mantenidas por éstos.

Puestero: ocupación de la campaña que consiste en cuidar los confines de las propiedades de un estanciero.

Calera: cantera de piedra de donde se extrae cal.


PRIMERAS MANUFACTURAS

Las primeras producciones manufactureras derivadas de la ganadería fueron la corambre y la salazón de carnes en los saladeros. También hubo graserías que se encargaban de la producción de sebo que se usaba para hacer velas para el alumbrado y para jabones.
La salazón de carnes se realizaba en los saladeros, donde también se hacía el acopio de cueros que requerían algunas operaciones como golpearlos con ramas, para sacarles las polillas. La producción de carne salada se destinaba a abastecer a la marina española y posteriormente a alimentar a los esclavos que trabajaban en las plantaciones de Cuba y Brasil.
 acuarela de Carlos E. Pellegrini, 1830
En los saladeros se utilizaba mano de obra esclava y libre. Hacia 1792, funcionaban 13 saladeros. Francisco Antonio Maciel, instaló su saladero a orillas del arroyo Miguelete, con sus piletas y el primer molino de viento de la ciudad. También funcionó allí la primera fábrica de alfarería y elaboró, además, el primer jabón.


EL COMERCIO EN LA CAMPAÑA: LAS PULPERÍAS

Las pulperías eran almacenes que vendían todo tipo de productos. También eran punto de reunión y de diversión para la población rural. En ellas se jugaba a la taba, a las carreras, al truco: se escuchaba a los payadores, se hacían apuestas y se contaban historias del lugar.
Los pulperos muchas veces prestaban dinero a estancieros de la zona y si éstos no pagaban, se quedaban con sus propiedades.

litografías de Hipólito Bacle, 1834 -coloreadas-

Material elaborado en base a  textos extraídos de  "Europa, América y uruguay entre los siglos XVI y XIX" de Sara Abadie y otras. Editorial Monteverde

martes, 9 de septiembre de 2014

Texto y Actividad: actividades económicas en la campaña de la Banda Oriental (las estancias)


LA ESTANCIA COLONIAL

Estancia mediana con título de propiedad

“Los primeros repartos produjeron pues, un tipo de hacendado medio (...) que pobló su tierra y residió habitualmente en ella, procurando por medio del rodeo el amanse de la novillada cimarrona, y vendiendo sus cueros a los comerciantes montevideanos o a alguna partida de contrabandistas que los pasaba al Brasil. No fue este sistema de primeros y medidos repartos el que engendró una problemática de difícil solución en la Banda Oriental”.

Latifundio y propietarios ausentistas

“Con frecuencia se daba el caso de que el... [beneficiado] con grandes extensiones de tierras (...), permanecía radicado en la ciudad, no realizaba obra alguna en el campo, no lo poblaba con rodeos ni levantaba un rancho. Era un poseedor que detentaba la tierra no para colonizar, sino para utilizarla como lugar de faena del ganado cimarrón que allí penetraba en busca de pastos y aguadas y que quedaba encerrado en las rinconadas formadas por la confluencia de los ríos y arroyos caudalosos. (...) Cuando llegaba la primavera, el propietario comisionaba desde la ciudad a un capataz para que con una partida de changadores contratados al efecto, se trasladara al campo que él, por lo general, no conocía ni de vista, a fin de realizar la matanza del ganado que encontrara, con el exclusivo objeto de extraer el cuero. La carne flaca e insípida del ganado cimarrón sólo la comían los perros (...). En algunos casos (ese propietario) era a la vez un comerciante radicado en la ciudad que entre otras actividades mercantiles despachaba los cueros obtenidos a su nombre, sin mayor esfuerzo, sin criar ganados, sin correr riesgos...”

Lee los textos y responde:
1.      ¿Qué diferencias encuentras entre los dos tipos de estancia? Piensa en cómo era la explotación que allí se realizaba, cuáles eran las tareas, quiénes las hacían.
2.      ¿Qué es un propietario ausentista? ¿Cuáles eran los riesgos que no corría?
3.      ¿Por qué las  pequeñas y medianas estancias no produjeron una “problemática de difícil solución” y los latifundios sí? ¿Cuáles imaginas que habrán sido esos problemas? Piensa en aspectos económicos y sociales de  ambos tipos de tenencia de la tierra y explotación del ganado.


Selección de textos de Prof. Carolina Bruni, tomados de: BARRÁN, J. P y NAHUM, B. Bases económicas de la revolución artiguista. Montevideo, Ediciones de la Banda Oriental, 1968

Actividad: actividades económicas en la campaña de la Banda Oriental (el saladero)


Veamos la descripción de un saladero, que realiza Horacio Giberti, historiador argentino, en su obra "Historia de la ganadería argentina”: "Los animales pasaban de un corral grande a otro chico de forma circular, el brete, en donde no caben más de diez vacunos; un peón parado en la plataforma que circunda la pared exterior del corral enlaza el animal elegido y lo alza por medio de una roldana; una vez sujeto, el desnucador lo mata de una cuchillada; cae la res sobre una vagoneta que sale del brete por compuerta especial y finaliza la matanza con gran celeridad, pues bastan pocas horas para sacrificar mil o dos mil vacunos (...). Un vagón lleva el animal muerto a la playa, lugar techado y de piso firme donde se hace el degüello y la cuereada. La carne se troza en tiras largas de unos cuantos centímetros de espesor, que previo oreado de hora y media, van a depósitos de salmuera por breve tiempo. Después que escurrió el exceso de líquido, se apilan las tiras hasta cuatro metros; entre camadas van capas de sal. Cuarenta o cincuenta días más tarde está listo el tasajo, pero en el lapso deben deshacerse y volverse a armar las pilas, luego de asoleadas unas diez veces”.

Lee atentamente la descripción del saladero.
Describe paso a paso las diferentes actividades que se realizaban en él.
Intenta dibujar en forma de cuadros de historieta las escenas relatadas.

Material elaborado en base a  textos extraídos de  "Europa, América y uruguay entre los siglos XVI y XIX" de Sara Abadie y otras. Editorial Monteverde

lunes, 25 de agosto de 2014

Aporte: Portugueses colonizando en América



tomado de "Historia II. La Época Moderna en Europa y América", de Geymonat R. y otros; Editorial Santillana; págs. 116, 117, 121, 154

Textos y Actividad: Fundación de ciudades y funciones del Cabildo





Lee con atención los textos. A partir de lo que allí se relata, dibuja el plano de una ciudad colonial con calles, manzanas, edificios principales y partes interiores y exteriores de la ciudad.

Los futuros pobladores españoles elegían el sitio donde querían fundar una ciudad teniendo en cuenta que estuviera cerca de alguna fuente de riqueza minera o de acceso directo al mar. Cuando la fundaban debían llevar a cabo una ceremonia que simbolizaba la toma de posesión de la tierra en nombre del rey.
Luego el jefe de la expedición trazaba los límites y el contorno de la ciudad y distribuía entre los pobladores, las tierras de dentro de la ciudad (solares) y de los alrededores (chacras y estancias).  Muchas veces, se construían fortificaciones cercanas, o se rodeaba a toda la ciudad con murallas. En la periferia de la ciudad también eran marcadas las tierras de uso común: el ejido –destinado a la recreación de los habitantes a la futura expansión urbana- y las dehesas –tierras para el pastoreo-. En general, los españoles aplicaron la planta en damero (calles rectilíneas cruzadas en ángulo recto), estructura que ya había sido utilizada en España. Este tipo de plano dejaba libre la manzana central, donde se ubicaba la plaza mayor. Alrededor de ella eran construidos los edificios cívicos: el cabildo, o sea la institución del gobierno local, la residencia del gobernador de la provincia (o de su representante, el teniente de gobernador) y la iglesia; y luego eran elegidos quienes ocuparían los cargos públicos.
Además de tierras, los conquistadores recibían un número de indígenas que debían trabajar para ellos. En general, esto sucedió en las ciudades que estaban en zonas que contaban con población indígena sedentaria, acostumbradas al trabajo regular. En las que se instalaron en áreas poco pobladas o con poblaciones de indígenas cazadores y recolectores, tardaron más en prosperar.
En base a “Historia II. La Época Moderna en Europa y América” de R. Geymonat y otros


domingo, 24 de agosto de 2014

Aporte y actividad: la Región del Plata

tomado de http://www.sdwac.org/sdwac/wp-content/uploads/2014/06/Riodelaplatabasinmap.png

http://geog1y2.files.wordpress.com/2009/03/virreinato-del-peru-ano-1660.jpg


calca o imprime este mapa mudo y ubica los nombres de los ríos señalados
ubica en él: 
Gobernación de Buenos Aires
Gobernación de Paraguay
Gobernación de Santa Cruz
Gobernación de Tucumán
Gobernación de Cuyo
Audiencia de Charcas
Capitanía de Chile
Colonias Portuguesas de Brasil