8°2. Aporte y Actividades: Siglo XVIII en la Campaña de la Banda Oriental (actividades económicas: estancias, saladeros, pulperías)
Lee el texto y responde el siguiente cuestionario:
1. ¿Cuál
fue la actividad económica más importante de la campaña oriental en el
siglo XVIII y cuáles fueron los productos exportables que de ella se extraían?
2. ¿Por
qué hay un período al que se llamó “la edad del cuero”? Ejemplifica.
3. ¿Cuáles
fueron las 4 formas en que los pobladores podían acceder a la propiedad de la
tierra?
4.
5. ¿Cuántos
cueros podían comercializarse por año en la extensión de tierra de una “suerte
de estancia”?
6. ¿Qué
es un latifundio?
7. ¿Por
qué la compra de tierras era inaccesible para la mayoría de la población?
8. ¿Qué
significa que una persona sea "ocupantes sin título" en el contexto
del texto, y por qué esto causaría "graves conflictos con las
autoridades"?
9. ¿Cuál
era la forma de acceder a la tierra más accesible para la mayoría de la
población rural?
10. ¿Dónde
vivía el propietario “ausentista" y a qué se dedicaba?
11. ¿Cuál
fue el único objetivo del propietario de una estancia "vaquería" o
"cimarrona" durante la época colonial?
12. ¿Cómo
se hacía la explotación ganadera en la estancia “cimarrona”?
13. ¿Qué
quiere decir que la explotación del ganado sea “extensiva”?
14. ¿Cómo
se criaba el ganado en la estancia habitada o "de rodeo"?
15. ¿Qué
significa que los propietarios de las estancias habitadas fueran "unidades
socio-económicas relativamente autosuficientes"? Usa ejemplos del texto
para explicar tu respuesta.
16. El
texto describe que los estancieros "con escasos recursos" se veían
obligados a practicar el contrabando. ¿Por qué lo hacían?
17. ¿Para
qué utilizaban sus estancias ubicadas al sur del Río Negro las Misiones
Jesuitas?
18. ¿Qué
productos producían las estancias de las Misiones Jesuitas, además del ganado?
19. ¿Quiénes
eran los paisanos?
20. ¿Cómo
se diferenciaba a los paisanos de los gauchos?
21. ¿Cuáles
eran los peligros que enfrentaban los habitantes estables de la campaña?
22. ¿Por
qué el casco de la estancia habitada se construía con gran solidez?
23. ¿Qué
función cumplían los peones?
24. ¿Qué
función cumplían los capataces?
25. ¿Qué
función cumplían los puesteros?
26. ¿De
qué origen eran las personas que vivían de manera estable en la campaña?
27. ¿Dónde
se practicó la agricultura, qué se cultivaba y qué destino tenía?
28. ¿Cuáles
fueron las primeras actividades manufactureras que derivaron de la ganadería?
29. ¿A quiénes estaba destinada la carne salada que se producía en los saladeros?
30. ¿Qué era y qué actividades se realizaban en una pulpería?
Fundación de poblados en la Banda Oriental
A partir de la época colonial estas tierras serán
llamadas Banda Oriental. Con la fundación de Montevideo, se iniciaron los
repartos de tierras para propietarios habitantes de este territorio; se
desarrolló la explotación del ganado (no solo de manera extractiva como era
hasta ese momento); se inició y fue aumentando el comercio de Montevideo y se
fundaron nuevas poblaciones.
Al norte del Río Negro, se instalaron misiones y
reducciones, y dependían de las Gobernaciones misioneras. En el actual
territorio del Uruguay se fundaron los pueblos de Santa Tecla, Batoví (ambos
destruidos), Paysandú (en 1772) y Villa de Belén (en 1801).
Las villas y poblados fundados por iniciativa de las
autoridades de Montevideo fueron: San Juan Bautista (actual Santa Lucía en
1782), Nuestra Señora de Guadalupe (hoy Canelones en 1774), San José (en 1783),
San Isidro Labrador de las Piedras (en 1744), San Fernando de la Florida Blanca
(actual Florida en 1809), Nuestra Señora de la Santísima Trinidad de los
Porongos (en 1804).
En el territorio que se encontraba bajo la dependencia
directa de Buenos Aires fueron: Rosario del Colla (en 1775), Real de San Carlos
(como campamento militar en 1680), Las Víboras (en 1780, trasladado luego a
Carmelo), Santo Domingo de Soriano (reducción desde 1624 y trasladada en 1708),
Nuestra Señora de las Mercedes (en 1788), Dolores de San Salvador (en 1801),
San Fernando de Maldonado (en 1755), Nuestra Señora de los Remedios de Rocha
(en 1793), Villa de Nuestra Señora de la Concepción de Minas (en 1783), San
Carlos (en 1771, luego de haber sido fundada por portugueses), Nuestra Señora
del Pilar del Cerro Largo (actual Melo, en 1795).Las Fortalezas de Santa Teresa
(fundado por portugueses en 1762) y de San Miguel (fundado por portugueses en
1734), y ambos pasan a manos españolas en 1763.
La actividad económica más importante de la campaña
oriental fue la ganadería. Proporcionó la alimentación preferida de la
población y fue la única fuente de productos exportables: cuero, charque y
sebo.
El cuero tuvo variadas aplicaciones en las necesidades
cotidianas del trabajo y de la vida del hombre de campo. Lo utilizaron en sus
viviendas para techos y puertas, en los catres, para cubrir las carretas,
barriles, variados tipos de riendas y lazos, en los aperos y en toda clase de
cordajes. Lo utilizaron para confeccionar boleadoras, estribos y hasta en las
embarcaciones con que cruzaban los ríos, llamadas “pelotas”. Por esta razón se
llamó "la edad del cuero”.
¿Cómo se
obtenía la tierra?
Los pobladores accedían a la
propiedad de la tierra a través de diferentes maneras:
Por reparto. Los
primeros pobladores de Montevideo recibieron una "suerte de estancia"
que tenía media legua de frente por legua y media de fondo (2700 cuadras que
corresponden a 1875 há). En lo posible debían tener aguadas. En esta extensión
de tierras se podían criar 900 vacunos y comercializar 90 cueros por año. Según
las autoridades de la época era la unidad mínima imprescindible para mantener
una familia que se dedicase a la explotación ganadera.
Por merced. Las
tierras se podían obtener también por merced de la Corona. Es decir, regalos o
donaciones que hacía el Rey por servicios prestados. Generalmente eran tierras
muy bien ubicadas, de gran extensión, siendo entonces el origen de los primeros
latifundios. La zona norte del río Negro, donde la inseguridad por los ataques
indígenas y portugueses era mayor y se encontraba alejada del puerto no fue tan
requerida y los latifundios fueron aún mayores. Muchas veces las autoridades
entregaron enormes extensiones de tierra sobre las fronteras para detener el
avance portugués. Pero no se lograron los objetivos, que eran poblar y defender
esas zonas.
Por compra. Quienes
deseaban comprar tierras, debían realizar una serie de trámites largos, que
podían extenderse de dos a ocho años y eran muy costosos. Sólo el trabajo del
escribano valía una suma muy elevada para la época. Los únicos que podían
acceder a los títulos de propiedad, eran los que poseían mucho dinero.
Pero la mayoría de la población
rural ocupaba las tierras sin hacer los trámites y por ello se les denomina "ocupantes
sin título”. Esto va a dar lugar, posteriormente, a graves conflictos con
las autoridades y con los propietarios que reclamen las propiedades, por más
que esos ocupantes habitaran y produjeran la tierra.
LOS TIPOS DE
ESTANCIA
En la campaña oriental del
siglo XVIII, coexistieron diversos tipos de estancias, diferentes entre sí por
su extensión y por el tipo de explotación que se realizaba en ellas.
a. La
estancia "vaquería", de propietario ausentista o
"cimarrona"
Durante la época colonial, el
medio rural estuvo dominado por la estancia cimarrona. Eran grandes latifundios
de propietarios ausentistas y fueron la forma menos productiva de tenencia de
la tierra. No eran establecimientos organizados para la cría y explotación del
ganado, pues no se construían rancho ni corrales y no se amansaba el ganado. El
dueño, que vivía en Montevideo, era a la vez comerciante, barraquero y
saladerista; contrataba durante los meses de setiembre y octubre una partida de
changadores, un capataz y algún indio baqueano para faenar el ganado que se
hubiera amontonado en las rinconadas de su propiedad. Su único objetivo era
obtener los cueros que luego vendería a España o a Inglaterra por la vía del
contrabando. Tampoco tenían apuro en vender, así que esperaban el momento
oportuno para hacerlo. No contribuyeron al poblamiento de la campaña ni
aumentaron la riqueza ganadera. Se practicaba una explotación extensiva: el ganado se
dejaba suelto, se criaba cimarrón y había pocas cabezas por hectárea. Sólo
interesaba el cuero; más tarde la carne fue utilizada por los saladeros.
b. La
estancia habitada o "de rodeo" o "civilizadora"
También hubo quienes,
desafiando los peligros de la campaña, se instalaron contribuyendo de
diferentes maneras al desarrollo de la ganadería y al poblamiento del medio
rural. Pero fueron los menos y generalmente ubicados al sur del río Negro.
Una estancia era considerada
grande cuando tenía más de 10 mil cabezas de ganado y en ella trabajaban un
capataz y 10 peones. Allí, el ganado se sujetaba a rodeo, se marcaba y luego se
castraba. Se producía para el saladero y el abasto de Montevideo.
El casco de la estancia (lugar
donde se encuentran la casa, los galpones y los corrales) era de gran solidez;
la casa estaba hecha de ladrillo, cal y piedra, con techo de azotea. Muchas
veces se le construían almenas que recuerdan las defensas de los castillos
medievales. Algunas estancias tenían su propia capilla y cementerio. También
había estancias medianas y las "suertes de estancia" que eran, en
comparación con las demás, pequeñas.
Sus propietarios, familiares y
trabajadores afrontaron los peligros que significaban los ataques de los
indígenas, los perros cimarrones, los felinos, las serpientes, así como las
incursiones de los portugueses. Allí, con la ayuda de peones, construyeron
corrales y pequeñas viviendas, engordaron y marcaron sus ganados.
Estos establecimientos
constituyeron unidades socio-económica relativamente autosuficientes, puesto
que sus habitantes producían todo lo necesario para cubrir sus necesidades:
carne, cueros, leche, madera, lana.
El estanciero con escasos
recursos debía pagar altos impuestos, y sufría la explotación de comerciantes y
barraqueros que compraban sus productos al precio que ellos querían. Por esto
se vieron obligados a practicar el contrabando con los portugueses a quienes
les vendían a mejor precio.
Las Misiones dirigidas por los
Jesuitas tenían importantes estancias en la jurisdicción de Montevideo y Buenos
Aires, porque procuraban una salida directa de sus productos por el Río de la
Plata. Además, con las caleras (canteras de cal) de la estancia Belén
(posteriormente “Calera de las Huérfanas”) y la estancia de la Virgen de los
Desamparados (en el departamento actual de Florida) contribuían a asegurar la
industria de la construcción en Buenos Aires.
Como
las autoridades españolas residían en la ciudad y había escasa vigilancia en la
campaña, las estancias tenían su propia defensa constituida por peones
(trabajadores de la estancia que cumplen cualquier función necesaria),
agregados (personas, familiares o no, que vivían junto a los dueños de las
estancias y eran mantenidas por éstos), puesteros (ocupación de la campaña que
consiste en cuidar los confines de las propiedades de un estanciero) y hasta
esclavos, dirigidos por el estanciero, transformándose en lugares de refugio
para los pobladores de la zona. Esta población, de diverso origen
(criollos, mestizos, guaraníes, afroamericanos, etc.) era la población
estable de la campaña. Aunque compartían muchos elementos en común con los
gauchos (vestimenta, alimentación, entretenimiento), su forma de vida era muy
distinta, pues formaban familia, tenían o buscaban trabajo estable, etc. Esta
población es la que se va a distinguir con el nombre de paisanos,
diferenciándose de los gauchos, que en esa época eran quienes llevaban una vida
errante, no tenían una residencia fija, no poseían trabajo fijo, no respetaban
la ley, la propiedad privada, el trabajo estable.
Estas estancias, junto con las
escasas pulperías y capillas religiosas, constituyeron los centros de
socialización del medio rural.
La agricultura tuvo
escaso desarrollo y se practicó en el entorno de las casas en la campaña (para
subsistencia) y en las chacras del Miguelete (Prado y Paso Molino) para el
abastecimiento de Montevideo a través del mercado de verdura que se ubicaba en
la Plaza Matriz. Se cultivaba fundamentalmente trigo, maíz, hortalizas y
frutales.
Primeras
Manufacturas
Las primeras producciones
manufactureras derivadas de la ganadería fueron la corambre y la salazón de
carnes en los saladeros. También hubo graserías que se encargaban de la
producción de sebo que se usaba para hacer velas para el alumbrado y para
jabones. La salazón de carnes se realizaba en los saladeros, donde también se
hacía el acopio de cueros que requerían algunas operaciones como golpearlos con
ramas, para sacarles las polillas. La producción de carne salada se destinaba a
abastecer a la marina española y posteriormente a alimentar a los esclavos que
trabajaban en las plantaciones de Cuba y Brasil. En los saladeros se utilizaba
mano de obra esclava y libre. Hacia 1792, funcionaban 13 saladeros. Francisco
Antonio Maciel, instaló su saladero a orillas del arroyo Miguelete, con sus
piletas y el primer molino de viento de la ciudad. También funcionó allí la
primera fábrica de alfarería y elaboró, además, el primer jabón.
Veamos la descripción de un saladero, que realiza Horacio Giberti, historiador argentino, en su obra "Historia de la ganadería argentina”: "Los animales pasaban de un corral grande a otro chico de forma circular, el brete, en donde no caben más de diez vacunos; un peón parado en la plataforma que circunda la pared exterior del corral enlaza el animal elegido y lo alza por medio de una roldana; una vez sujeto, el desnucador lo mata de una cuchillada; cae la res sobre una vagoneta que sale del brete por compuerta especial y finaliza la matanza con gran celeridad, pues bastan pocas horas para sacrificar mil o dos mil vacunos (...). Un vagón lleva el animal muerto a la playa, lugar techado y de piso firme donde se hace el degüello y la cuereada. La carne se troza en tiras largas de unos cuantos centímetros de espesor, que previo oreado de hora y media, van a depósitos de salmuera por breve tiempo. Después que escurrió el exceso de líquido, se apilan las tiras hasta cuatro metros; entre camadas van capas de sal. Cuarenta o cincuenta días más tarde está listo el tasajo, pero en el lapso deben deshacerse y volverse a armar las pilas, luego de asoleadas unas diez veces”.
El Comercio en la Campaña: las Pulperías
Las pulperías eran almacenes que vendían todo tipo de productos. También eran punto de reunión y de diversión para la población rural. En ellas se jugaba a la taba, a las carreras, al truco: se escuchaba a los payadores, se hacían apuestas y se contaban historias del lugar. Los pulperos muchas veces prestaban dinero a estancieros de la zona y si éstos no pagaban, se quedaban con sus propiedades.



